Los meses pasan lentamente. Las hojas de los árboles van poniéndose
marrones con el paso de los días y acaban cayendo al suelo, danzando al
hacerlo. Más tarde, el frío inunda los pueblos: llegan los vientos, las
lluvias, los días grises… El suelo se va tiñendo del blanco perfecto de la
nieve, las calles se llenan de luces de colores y de “Papás Noeles” en los
balcones. Sin duda, es mi estación del año y fiesta favorita.
Des de hace bastantes años, cada Navidad pido lo mismo: poder ir a
Barcelona y conocer a mi mayor ídolo y amor platónico. Este año, pero, todo es
distinto. Este año ya lo he hecho realidad, así que lo único que pido es poder
volver allí a estar con él. Desgraciadamente, durante estos dos meses en los
que he estado aquí, no he podido trabajar ni ganarme dinero con nada, así que
tendré que tirar de ahorros si quiero ir a pasar un día allí.
Hoy, 20 de diciembre, estamos reunidos toda la familia celebrando la
Navidad. Lo hacemos antes aprovechando que es el cumpleaños de mi hermano y así
le es más fácil a los que no son de aquí. Es nuestra pequeña tradición: nos
juntamos grandes y pequeños y cantamos el cumpleaños feliz junto con los
villancicos, regalando tonterías a mi hermano y a mis primos pequeños.
Cuando llega el momento de dar los regalos, aparecen más paquetes encima de
la mesa de lo que había pensado, pero no le doy importancia. Después de que mi
hermano sople las velas y los 4 pequeños se lancen a por los paquetes, mi madre
y mi tía me dan dos sobres.
- ¿Qué es esto? – pregunto extrañada.
- Ábrelo, solo así lo sabrás. – responde mi tía sonriendo.
Todos los presentes se giran y sacan los móviles para hacerme fotos. Me
pongo como un tomate, no entiendo lo que pasa. Todavía extrañada, abro el sobre
de mi madre, y antes de que me dé cuenta realmente de lo que es, se me llenan
los ojos de lágrimas. Me lanzo a abrazarla, a darle miles de gracias, sin
soltarla. Después de dejarse achuchar, me separa y señala con la cabeza el
segundo sobre. Lo abro rápido, rompiendo con nervios el papel. No me lo puedo
creer, me quedo atónita. Es un pequeño mapa de Barcelona, con algunos sitios
marcados, horarios de tren, de metro… Y un hotel. La miro.
- ¿Para qué crees que es el billete de tren a Barcelona? ¿Para pasar un día?
Para esa tontada no nos gastamos el dinero… – Suelta mi tía, respondiendo todas
las preguntas de mi cabeza.
- ¿Pe… Perdón? – Vuelvo a mirar el billete. Es válido hasta el 5 de enero. –
¿Q… Qué? ¿Cómo?
- Alice, cariño, eres lo suficientemente grande como para pasar unas semanas
sola en Barcelona.
- ¿¡SOLA!?
- ¡Claro! ¡No querrás que vaya yo a Barcelona contigo!
- Pe… Pero Blair… – En ese momento me llegan sus palabras a la mente: “La
próxima vez no iré”.
- Hablé con Blair, quisimos comprar otro billete para ella, pero no quiso. –
Contesta mi madre.
- Normal, yo tampoco aguanto más de dos semanas sola con Alice por
Barcelona… – Dice mi hermano, mientras juega con mi primo con un tablero que
les han regalado. Vuelvo a mirar a mi madre, con miedo en los ojos.
- Alice, no es para tanto. El hotel está por el centro. Tienes marcados los
metros, los buses, las tiendas… En tres días te conocerás la zona mejor que
nadie, ya verás.
No me lo puedo creer. Pasar más de dos semanas en Barcelona, sola, en un
hotel, poder pasear cada noche por la ciudad, llena de luces, cosa que adoro,
mientras estoy en Babia, pensando tranquilamente en mis cosas…
- Mamá… Gracias. – es lo único que puedo decir antes de lanzarme a abrazarla
otra vez, llorando, ahogando mi cabeza en su hombro, mientras algunos aplauden
divertidos la tierna escena.
Cuando me separo de ella, me da un último regalo, un paquete. Extrañada, lo
abro lento, intentando adivinar lo que es. Lanzo los papeles al suelo y me
quedo mirando ese extraño regalo, a que se debe.
- ¿Un diario? – Digo un poco desilusionada, pensaba que sería una cámara
nueva.
- Así podrás apuntar cada día las cosas que ves y haces por Barcelona, para
que cuando vuelvas nos las puedas contar con todo detalle.
Un diario para anotar todo lo que me pasa por Barcelona, ¿eh? Parece una
buena idea. A partir de ahora, todo estará anotado allí.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada