dimecres, 17 d’abril del 2013

41. ¿Te has puesto celoso?


Salgo a la calle a dar un paseo, necesito que me dé un poco el aire. Voy al parque, a pasear por esos rincones verdes. Me siento en un banco, cojo el móvil y me quedo embobada, sonriendo viendo la foto.

- Te gusta, ¿eh?

Doy un pequeño bote y me giro rápido, viéndole detrás de mí, apoyado en el respaldo del banco. Me pongo roja como un tomate y me levanto deprisa. Él empieza a reír, se acerca a mí y me da un pequeño abrazo como modo de saludo.

- Buenos días, Alissss.
- Buenos días. – intento decir lo más serenada posible. – ¿Qué haces aquí?
- He venido a verte. ¿No te alegras? – sonrío de oreja a oreja al escuchar eso, pero viendo su cara traviesa de volverme a ver sonrojada, carraspeo y me pongo seria.
- Voy a empezar a pensar que no puedes estar sin mí… – ríe ante tal acusación y afirma con la cabeza.
- La verdad es que estar contigo me alegra bastante. – vuelvo a sonreír. – Quería decirte una cosa. – me pongo seria otra vez y le miro intrigada. – Hoy vienen a cenar a casa unos amigos para celebrar la Navidad… – arqueo una ceja, creyendo intuir lo que va a pedirme. Sonríe al ver mi gesto – ¿Vienes? – sonrío tontamente.
- Bueno, si me lo pides así… – digo picarona, como suele hablarme él. Suelta una pequeña carcajada y se sienta en el banco, estirando las piernas. Me siento a su lado, un poco girada, mirándole, sin apartar la sonrisa de mí. – Y bien… – digo rompiendo el silencio tras ver que cierra los ojos y echa la cabeza hacia atrás – ¿va a ser una cena de gala o…? – al oír eso levanta la cabeza y me mira extrañado, a lo que vuelve a reír.
- ¿De gala? – rompe a reír otra vez.
- ¡Yo que sé! En mi casa cuando nos reunimos todos vamos un poquito elegantes… Había pensado que vosotros al ser famosos… – vuelve a mirarme de lado, riendo divertido de mis palabras.
- ¿Famosos? Vendrán 4 amigos que han trabajado conmigo en obras, ¿eh?
- ¿¡Vendrá Enric!? – contesto emocionada al escuchar eso. Se sorprende de mi reacción y afirma con la cabeza. – Uala, ¡qué bien! Aunque no sé si se acordará de mi… – sigue mirándome de reojo, con una ceja levantada. – ¿Por qué me miras así?
- Nada, nada, que no sabía que te gustara tanto Enric… – contesta un poco borde, volviendo a mirar al frente. Me lo quedo mirando sin saber a qué se refiere, y, analizando su tono, sonrío.
- ¿Te has puesto celoso? – ladea un poco la cabeza para mirarme, sonríe, como si no supiera de que le estoy hablando, y vuelve a mirar hacia delante. – ¿Qué pasa? ¿Te ves amenazado por qué él es más joven que tú? – se gira de golpe y me mira sorprendido, pero a la vez “dolido”, con la boca abierta.
- Ui, ¿pero de qué vas? – contesta entre risitas que no puede contener.
- ¿A caso vas a negármelo? – contesto con el mismo tono de voz que pone él cuando me pica. Sonríe al darse cuenta y se acerca más a mí, en modo de venganza, acortando la distancia.
- ¿Es más guapo que yo? – echo la cabeza un poco hacia atrás, por los nervios, y porque no acabo de entender lo que dice. Él se acerca un poco más. – Dime, ¿le ves más guapo que a mí? – se queda sonriendo al ver cómo, poco a poco, voy poniéndome más nerviosa y rojiza.
- Pues… S.s.si… – digo intentando mostrar seguridad. Suelta una carcajada y vuelve a sentarse bien.
- Que mal mientes… – susurra mientras se cruza de brazos y vuelve a estirarse, soltando su típica risita.
- Vete a la mierda… – contesto enfadada, colocándome bien en el banco mientras él suelta otra carcajada.
- Tranquila – dice rompiendo el silencio – puedes venir en chándal, no creas que vayamos a arreglarnos mucho. – lo miro de reojo, sonriendo al verle mirándome con esa gran sonrisa, y afirmo con la cabeza.
- A ver qué encuentro por la maleta… 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada