divendres, 24 d’agost del 2012

2. ¿Nos esperabas?


Me quedo como una boba en la puerta, mirándola sin entender qué había pasado, interrogándola, como si ella pudiese explicarme lo que había pasado. Pero no obtenía ninguna respuesta. Me encontraba sola, en la parte trasera del teatro, sin saber qué hacer.

Empiezo a llorar, la situación me supera. ¿Hacía falta que fuera tan borde? ¿Le daría algo por hacerse una foto conmigo? Tampoco hacía falta que me mirase tan mal y me contestara de esa manera tan seca… Todo lo que había soñado, todo lo que había imaginado de él… Se derrumbaba delante de mí. Ni palabras bonitas, ni sonrisas, ni siquiera una dulce mirada… Nada.

Me siento al suelo, apoyando la cabeza en los brazos y estos en las rodillas, dejando caer lágrimas de rabia y de impotencia, recordando todo lo que yo había deseado que pasara y que no fue. De repente, noté una mano en mi hombro. Al levantar la cabeza vi a un chico delante de mí, con expresión preocupada, preguntándome con la mirada qué me pasaba. Recordaba a ese chico, lo había visto en los videos de presentación de Geronimo Stilton, la obra que se hacía esta tarde en el teatro de mi pueblo.
Rápidamente, me seco las lágrimas y me levanto, poniéndome frente a él.

- Em… Hola… Eres Enric, ¿verdad?
- Eh… Sí… – dice él, extrañado. – ¿Te encuentras bien? – Vuelve la preocupación a su rostro.
- Sí, sí, es solo que… Las cosas a veces no salen como una quiere. – digo mirando al suelo. – Oye… – hago el intento de sonreír – ¿Sabes que me gusta mucho tu forma de actuar? – Sonríe.
- ¿Sí? ¿Has visto esta obra antes?
- Sí, la vi en Barcelona, el día del estreno. Me encantaste. Puedo… ¿Podemos hacernos una foto?
- ¡Sí, claro! – dice con una gran sonrisa en la cara. Empieza a mirar alrededor, no había nadie. – ¿Cómo nos la hacemos? – Me doy cuenta de la situación y resoplo. Él ríe y contesta – Espera. – Abre la puerta y mete medio cuerpo, mirando a ver si había alguien alrededor. Entonces chilla “¡Marc!” y aparece en la puerta el mismísimo Geronimo Stilton. Sonrío al verle, también quería una foto con él, así que aprovecharé. Pero… ¿Cuándo había entrado? Ni si quiera había escuchado la puerta… – Marc, ¿nos puedes hacer una foto?
- Sí, claro. – dice sonriéndome. Le doy mi cámara y me pongo al lado de Enric, que me coge por la cintura y me aprieta hacia él, sonriendo. Salta el flash – Ya está.
- Gracias… ¿Puedo hacerme otra contigo, Marc? – Se sorprende al ver que sé quién es y se sonroja un poco.
- Sí… Sí… – dice tímidamente. Le dejo la cámara a Enric y Marc me coge por la espalda, acercándose a mí.
- Ya está. – dice Enric al saltar el flash.
- Gracias, gracias a los dos. – digo sonriéndoles.
- Bueno… ¿Qué hacías aquí? ¿Nos esperabas? – dice Enric poniéndose chulo. Eso me hace reír.
- Pues la verdad es que esperaba a Àngel… Deseaba hacerme una foto con él pero… Me ha ignorado y ha entrado con Manu… – Recordar lo vivido vuelve a dolerme. Dejo de sonreír y agacho la cabeza, intentando no pensar más en ello. Ellos se quedan en silencio, levanto un poco la cabeza y les veo mirándose, diciéndose algo.
- Oye, espérate aquí, no te muevas. – dice Enric, sonriendo.
- ¿Cómo?
- Tú hazme caso. – y me guiña un ojo.

Y entran los dos al teatro, dejándome  allí, esperando algo que no sabía lo que era. El corazón empieza a latirme muy deprisa ¿y si han ido a buscar a Llàcer? Por dios, ¿y si han ido a decirle que salga, que hay una chica que desea verle? Antes de que pueda pensar más, se abre la puerta, y allí está él. 

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