Me despierto contenta y feliz. He soñado con él, otra vez, pero esta vez
todo era más bonito: nos encontrábamos en un bar, me reconocía y empezábamos a
hablar. Él reía y decía bobadas, me contaba anécdotas vividas en los programas
que había trabajado y movidas con algún que otro famoso. El haber soñado con él
me hace dudar de lo que viví ayer. ¿Lo habría soñado también? Corro hacia la
mesa y cojo la cámara. Cuando la abro, allí están: mis dos fotos con Àngel,
Enric, Manu y Marc.
Bajo a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja. Voy dando saltitos e
imaginándome un mundo fabuloso en mi mente. Preparo la leche y los cereales y
me siento en la mesa. De repente, aparece mi madre en la puerta, con un diario
en la mano. Al cruzar nuestras miradas sonríe, divertida.
-Alice, creo que hoy vas a querer leer el diario.
-¿El diario? – digo extrañada. – Sabes que no me gustan nada ni el diario
ni las telenoticias. ¡No sirven de nada!– Mi madre se queda quieta. Veo que no
abaja el diario, sigue ofreciéndomelo. – ¿Por qué quieres que lo lea? ¿Hay algo que
pueda interesarme? – suelta una risita –
No me estarás buscando trabajo otra vez, ¿no?
-Sí, pero no encuentro nada, chica… –
la miro mal. Empiezo a comer, desinteresada en lo que me cuenta ella. – Toma,
lee esto. – me pasa el diario abierto por una de las páginas centrales.
Y allí, ocupando dos páginas de diario, con un enorme título que se come
casi la mitad de la primera, están ellos: Geronimo Stilton con su director. “El
gran musical de la fantasía agota las entradas en una sola hora”. Estoy
alucinando, no puedo creerlo.
-Léelo todo. – dice mi madre con una gran sonrisa en la cara, feliz de
verme así.
“El musical de la fantasía hace furor
entre los niños. En tan solo una hora, muchos padres compraron las últimas
entradas que quedaban libres. Entre los espectadores había niños de otros
pueblos, que habían bajado aquí solo para ver al pequeño ratón. Otros muchos se
quedaron con las ganas de entrar. ¿Usted es uno de ellos? Quédese tranquilo.
Viendo la gran repercusión que ha tenido, Geronimo Stilton se queda un día más
entre nuestras calles para poder hacer feliz a esos niños que no pudieron verlo
ayer. Y si no solo quieres hacer disfrutar a su hijo en el teatro, llévelo a la
plaza Mayor del pueblo, allí encontrareis a los protagonistas del cuento,
bailando y cantando para vosotros. ¿A qué esperas? ¡Corre a por tus entradas!”
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada