dimarts, 28 d’agost del 2012

6. ¿Qué he hecho mal?


Me despido de Enric y me voy para casa. Me tumbo en la cama, cojo la cámara y me quedo mirando mi foto con Llàcer. Es hasta graciosa: yo al lado del hombre que más quiero, con cara de susto y con las manos en los bolsillos. Él con una sonrisa falsa en el rostro y cogiéndome por el hombro, porque sí… No puede haber salido más mal. Apago la cámara, pongo música e intento desconectar.

¿Cómo había pasado todo? ¿Qué había hecho mal? Yo simplemente quería conocerle, abrazarle, decirle cuánto le admiro y verle sonreír, sobretodo eso: tenerle enfrente de mí, que me mirara a los ojos y me sonriera. Solo pedía eso, nada más. ¿Y qué he conseguido? Que me coja manía, que me mire mal y no tenga una dulce palabra para mí.

De repente, abren la puerta de mi habitación. Me giro enfadada, me gusta que antes de entrar llamen a la puerta. Pero no puedo quejarme, es Blair, mi mejor amiga. En cuanto la veo me tiro encima de ella, abrazándola, y empiezo a llorar en su hombro. Ella no se queja, me abraza fuerte y empieza a acariciarme la cabeza, tranquilizándome.

-Me ha llamado tu madre. Me ha dicho que estabas mal y que viniera a comer, que me necesitabas. – ¿Mi madre la ha llamado? Es más perfecta de lo que recordaba. Sin duda es la única persona que me comprende con solo mirarme a los ojos. Blair se aparta de mí, me seca las lágrimas y me susurra  – Y bien, pequeña, ¿Qué ha pasado?

Se lo cuento todo, des del momento en el que me he levantado hasta que me he ido de allí, con todos los detalles, miradas e expresiones. Ella me escucha asombrada, no sabe qué contestarme, se queda igual de alucinada que yo.

-Lo siento, tendría que haber venido contigo.
-Igualmente no hubiésemos arreglado nada…
-Ya, pero yo hubiese cogido al Àngel ese por los pelos y hubiese hecho que te sonriera. – Me echo a reír. No hay persona más exagerada que ella, la verdad. – Bueno, a ver si después de la estrena conseguimos que nos sonría.
-¿Vendrás conmigo?
-Sí, te esperaré a fuera cuando acabe la función.
-Muchas gracias, Blair.
-De nada, tonta. ¡Y más le vale que no se ponga borde!

1 comentari: