dilluns, 17 de setembre del 2012

21. Muchas gracias.


Vamos hacia la heladería del pueblo. Para nuestra sorpresa, no hay casi nadie. Solo un grupito de chicos que al ver a Àngel se levantan alucinados y le piden una foto. Él se los concede sonriendo y eso me enfurece: conmigo la primera vez no reaccionó así…

Nos sentamos en una mesa, junto con Manu y Blair, y pedimos una horchata.

- ¿Te lo has pasado bien? – me pregunta Àngel.
- Muchísimo. – digo con una gran sonrisa. Él sonríe también, como modo de respuesta. – De verdad, Àngel… Gracias por haberte portado tan bien conmigo… Nunca imaginé que pudiese estar contigo, y menos comiendo, cantando y bailando… Ha sido el mejor día de mi vida.
- Ooooohh… – dice poniéndose una mano en el pecho– Muchas gracias, yo también lo he pasado muy bien. – y se queda sonriendo, con la sonrisa más perfecta que he visto nunca.

Blair y Manu siguen callados. La verdad, me dan un poco de pena. Durante todo el día han hecho de velas y ni siquiera se han quejado. Entre ellos han hablado poco, supongo que los dos son igual de tímidos, y eso me hace sentir mal.

- Manu, muchísimas gracias a ti, también. Has estado todo el día riendo con nosotros y aguantándonos. – sonríe divertido y tímido. Me contesta moviendo la cabeza, como queriendo decir “de nada” – Y Blair… A ti más de lo mismo. Si no hubiese sido por ti, nada de esto habría pasado hoy – me sonríe y me guiña un ojo.
- Todo lo he hecho por ti. – le devuelvo la sonrisa y la abrazo. Àngel y Manu aplauden la escena y gritan “ooooooooooh”. Las dos nos sonrojamos y nos separamos riendo por ello.

Acabamos de tomarnos la horchata y volvemos al teatro. Tienen que ir a buscar a los chicos e irse… Eso me entristece muchísimo, no quiero que se vayan. De camino al teatro, voy al lado de Àngel, riendo y hablando, aprovechando los últimos momentos.

Llegamos allí y ya están esperándolos.

- Bueno, Alice… – Àngel se queda parado enfrente de mí y me mira entristecido, pero con una sonrisa –  espero volver a verte. – sonrío y afirmo con la cabeza. Intento aguantarme, pero no puedo: acaba cayéndome una lágrima de los ojos. Àngel se da cuenta y suelta una risita, yo rápidamente agacho la cabeza y me seco la cara con la mano. – Vamos, Alicia, volveremos a vernos. – levanto la cabeza mosqueada y veo como sonríe, lo ha hecho aposta. Suelto una risita y vuelvo a afirmar con la cabeza, no soy capaz de decir nada. Él se queda ahí de pie, esperando que conteste, pero al ver que no lo hago, me dice adiós con la mano y empieza a girarse.
- ¡No! – grito. Él se gira asustado y, sin darme cuenta, me tiro encima de él. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada